miércoles, 8 de agosto de 2012

PEZ DEL AIRE



Soy el pez que nació en el aire.
El mismo que se ahogó en el mar.
Soy el huevo casi fantasma en el nido.
El mismo hijo de la gallina
que degollaron para la cena.

Soy el verso en el revólver del poeta.
Soy la bala en el poema del asesino.
Porque esto se leerá tras mi muerte
y a la muerte se la entiende tras la vida.

Soy hijo, dueño y creador del universo.
Y sin embargo no tengo nada para comer.
Ya soy millonario aunque no tengo ni un peso.
Ya me leyeron tus hijos y tus nietos
aunque odies que se hagan los poetas.

Mirá todo lo que te rodea.
Mirá tu ciudad, sus edificios,
tu departamento, tu cocina,
tu televisor, tu computadora...
Y ahora decime
¿acaso todo eso no nació
de una idea?
Todo lo que ves fue imaginado.
Todo lo que disfrutás
en algún momento
fue la fantasía inalcanzable de alguien.
Por eso nunca dejés de luchar por tu sueño.
La muerte no importa.
Todos somos uno.
El sueño que soñaste ayer
se hará realidad
en el que nacerás mañana.
Aunque lleve más tiempo.
Aunque hablar de días
sea metáfora.


                        Miguel R. Benitez
                        25/06/2012

CREACIÓN



La creación se despliega como un aletazo de doble filo.
La creación se desenvuelve como una alfombra roja
que invita por igual a pies descalzos,
zapatos o pezuñas.
La creación es una manto de proyecciones mentales
para cubrir todas esas cosas que tiritan de vacío,
para cubrir la nada con la invención de la nada,
para cubrir el todo
con el descubrimiento de la unidad.

La creación hace brotar toda su infinita fauna,
estira sus árboles hacia el sol,
se infla en el aire
formando nubes y sublimes paisajes
que lloran para nutrir su tierra.

La creación se mira a sí misma
y se admira y se asombra
con nuestros propios ojos.
Nuestros ojos son espejos
donde todas las mañanas
ella peina su místico orgullo
y su inefable belleza.

Cada ser humano es una apertura de su conciencia,
un poro de su piel, un glóbulo enloquecido
que fluye en el río cuántico
de su sangre burbujeante.
Y así como la vela que se apaga enciende la oscuridad,
todos nos suicidamos con la vida
para darle nacimiento a otros muertos,
a otros universos que todavía
no sabemos imaginar.



                                      Miguel R. Benitez
                                      24/06/2012

ORQUÍDEA FANTASMA



Llegará el día y traerá la noche
en que la luna sea testigo
de cómo la tristeza me abandona
dando un portazo.

Llegará el día más puro,
sin falsas apariencias,
y un sol enorme me hará ronronear
bajo su fogoza caricia.

Llegará el día que se apaguen
los incendios que aletean en mi boca.
Entonces y por fin
la felicidad
no tendrá más excusas.
Se abrirá la semilla
y se romperá
la cáscara del huevo.

También vendrá el cuerpo de mi mujer
como una suave cobija de lentos abrazos.
Mi orquídea fantasma
reservándome la paz del silencio
en este pantano de sucias
palabras muertas.

                               


                                  Miguel R. Benitez
                                 10/06/2012


domingo, 13 de mayo de 2012

LOS MANIQUÍES IDEOLÓGICOS DE LA CULTURA



Los maniquíes ideológicos de la cultura
                se tragan toda la estupidez mediática
y con ella fabrican sus absurdos panes de realidad.

Yo no soy mejor.

Los maniquíes ideológicos de la cultura esculpen
         frívolos hijos de maderita
a la imagen y semejanza
         de sus miedos irracionales.

Yo no soy peor.

Los maniquíes ideológicos de la cultura
    se esconden tras la falsa seguridad
de sus costosos escaparates.

Yo no estoy en venta.

Los maniquíes ideológicos de la cultura
       se hacen pis encima cuando de vivir
                                          se trata.

Yo tampoco fui comprado.

Los maniquíes ideológicos de la cultura
salen a trabajar con la cabeza gacha.
Después vuelven a sus casas con la madera cargada de odio
y golpean a sus hijos y patean a sus perros
     perpetuando su miseria
por no dejar de nombrarla.

Los maniquíes de la cultura desconocen que vivir
siempre es cuestión de vida o muerte.
Para sacar lo mejor de ellos siempre esperan a
                       estar entre la espada y la pared.
Se solidarizan sólo en las catástrofes.
Se esfuerzan sólo bajo presión.
Se superan sólo bajo amenazas de muerte
        y valoran lo que tenían sólo cuando acaban de perderlo
justamente por no haberlo valorado.

Los maniquíes de la cultura son ridículas momias de deseos
insaciables.
Nunca están satisfechos.
Ven el sol y sufren el calor.
Ven la luna y buscan un techo.
Empieza a llover y lo mejor que se les ocurre es faltar al trabajo y a la escuela
así después también podrán disfrutar de quejarse por haber sido despedidos
o culpar a todo el mundo de su escasa educación.

Los maniquíes de la cultura están enfocados en ver los defectos de los demás
como técnica infalible de sentirse un poquito mejor con ellos mismos.
Los maniquíes de la cultura están obsesionados con la opinión de los demás
sin saber que los demás están igualmente obsesionados con la opinión de ellos.
Es un círculo vicioso que los arranca del presente.
Es un círculo vicioso que los apaga de a poco
convenciéndolos de que todo está perdido
y nada vale la pena.
Y ya se sabe que más que ver para creer
hay que creer para ver.
La realidad no es más que el conjunto de cosas
de las que uno está realmente convencido.
No se puede ser rojo creyendo que se es azul.
Nadie jamás pudo hacer algo bien estando convencido
de que lo está haciendo mal.

Los maniquíes tienen precio en lugar de valor.
Tienen perezas en lugar de descansos.
Tienen miedo en lugar de adrenalina.
Tienen avaricia en lugar de ambición.

Los maniquíes ideológicos de la cultura ya no tienen voluntad
                                  de movimiento.
Sólo reaccionan espasmódicamente
de acuerdo a lo ven que hacen sus semejantes.
Por favor, digan basta.





viernes, 20 de mayo de 2011

SOY UNA MONTAÑA









soy una montaña


inmóvil


libre de deseos


y ya sin preguntas


soy una montaña


paciente


inmortal


soy una montaña


y siento las patitas de las cabras


que me recorren a los saltos


soy una montaña


y siento cómo me penetran las raíces


de los árboles y las plantas


soy una montaña


y siento a los ríos correr


en las sólidas hendiduras de mi cuerpo


soy una montaña


y mientras olfateo las nubes frías


mi cabeza se abriga con la nieve






lunes, 9 de mayo de 2011

EL AMOR ES... (a Yesi).










el amor es una perra despreciable


pero pobre


está ladrando afuera de casa




el amor es una perra despreciable


pero escuchen


cómo araña la puerta para entrar




el amor es una perra despreciable


pero es tan tierno


verla dar vueltas moviendo la cola




el amor es una perra despreciable


triste


flaquita


¿hace cuánto no comerá?




el amor es una perra despreciable


y esta mentira ya es insostenible


¿qué más puedo decir


cuando soy yo lo que está en el plato?




lunes, 6 de diciembre de 2010

UNA MUERTE, NO LA ÚLTIMA


Y hoy que vivir es dentellear la sombra de un ataúd: no saber lo que es la muerte.

Y hoy que morir es mirar un rostro con extrañeza: olvidar lo que es la vida.