Me abrigué con los espejos.
Me desnudé con las ventanas.
Y el corazón me comió la cabeza.
Salí hacia adentro con el afuera.
Entré hacia afuera con el adentro.
Y el corazón me comió la cabeza.
Fue como morder la arcilla fresca y húmeda
de una música para siempre nueva.
Fue como observar la coreografía de las niñas
que reinventaron el fuego frotando sus miradas.
¿Dónde termina la semilla?
¿Dónde empieza la planta?
¿Cómo sigue la flor?
Miguel R. B.
domingo, 12 de enero de 2014
domingo, 5 de enero de 2014
POESÍA
A veces entra por la ventana
como una famélica asesina.
Suele irse dando un portazo
haciendo caer todos los cuadros
y todas las explicaciones.
Cultiva palabras en mi boca,
recita imágenes en mi mente
y recorre las ciudades
sacudiéndose el polvo del futuro.
Después, mientras la sangre gotea
de sus músculos colgados al sol,
se detiene en el breve descanso
de un punto final.
Miguel R. B.
como una famélica asesina.
Suele irse dando un portazo
haciendo caer todos los cuadros
y todas las explicaciones.
Cultiva palabras en mi boca,
recita imágenes en mi mente
y recorre las ciudades
sacudiéndose el polvo del futuro.
Después, mientras la sangre gotea
de sus músculos colgados al sol,
se detiene en el breve descanso
de un punto final.
Miguel R. B.
jueves, 2 de enero de 2014
VISIONES
De regreso a la inocencia primitiva de mi cuerpo,
chapoteando en la orgiástica espuma de mi sangre,
anclado en la eufórica voluntad de mi destino,
como un ojo lúdicamente desnudo
rodando en las sedas sensibles del tiempo.
De regreso al fuego refrescante de los infiernos domésticos,
alimentándome con el hambre cobarde de los otros,
teatralizando mi desnudez
mientras juego a atrapar
la sombra de los cuervos.
Qué profunda esta esencia.
Qué pacífica velocidad.
De regreso,
asomado a mis ojos,
no dejo de asombrarme.
Miguel R. B.
chapoteando en la orgiástica espuma de mi sangre,
anclado en la eufórica voluntad de mi destino,
como un ojo lúdicamente desnudo
rodando en las sedas sensibles del tiempo.
De regreso al fuego refrescante de los infiernos domésticos,
alimentándome con el hambre cobarde de los otros,
teatralizando mi desnudez
mientras juego a atrapar
la sombra de los cuervos.
Qué profunda esta esencia.
Qué pacífica velocidad.
De regreso,
asomado a mis ojos,
no dejo de asombrarme.
Miguel R. B.
sábado, 28 de diciembre de 2013
CASTILLO DE NAIPES
Mi
sueño es el instinto de la curiosidad manchándose las manos.
Mi
sueño es de ojos abiertos que vagan mareados como faroles
por
la superficie de un mar que parece repetirse.
Mi
sueño no me engaña porque de pronto un iceberg,
una
isla,
un
náufrago dibujando un nuevo idioma en la arena,
un
barco grande como la luna que se hunde abrigado de gritos
en
la fría noche infinita.
Para
el arte no existen los desiertos porque lo puebla todo
con
sus imágenes que brotan desde ese origen olvidado a fuerza de vida.
Para
el arte no existe el arte porque se sacude esas palabras
como
un perro mojado que es fiel al siempre anónimo impulso original.
Entonces
la nada se convierte en algo:
una
palabra, dos consonantes, dos vocales repetidas…
Me
cuelgo un poco y dejo elevarme un instante por el sentido.
Sólo
para el placer de soltarme
y
volver a caer en el derrumbe silencioso de un castillo de naipes.
Mi
sueño me sacude de los hombros para despertarme
pero
en cuanto abro los ojos somos uno de nuevo.
Miguel
R. B.
martes, 14 de mayo de 2013
SANGRA EL SOL
sangra el sol
moribundo
en el horizonte
con las vísceras
cargadas de últimas veces
sobre mi corazón
que también sangra
sus ríos de abrazo
sobre el sol
y mi angustiosa sangre
que no se detiene
sangra el sol
enamorado
de su ceniza
Miguel R.B. 14/05/2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Y ESA LÁGRIMA
y esa lágrima fue la libertad
como un cínico incendio de circo
que arrasó con toda la inutilidad
del sufrimiento
y en ese patético llanto
se ahogaron todas las esperanzas
y de sus verdosos cuerpos flotantes
brotaron mariposas de luz
que me indicaron el verdadero camino
por fin y de nuevo la intemperie
cómo la extrañaba
esta esencial locura sin horizontes
que agiganta mi alma
desatándola de todos los límites
no necesito de nada ni de nadie
ni siquiera de mí mismo
a la hora de la muerte
ni nuestra tumba será compañía
sólo dejaré caer las semillas
y me iré como un viento anónimo
haciéndole cosquillas
al milagro de la existencia
despeinando a los niños que corren
por las plazas
levantando los vestidos
de las chicas enamoradas
haciendo volar los sombreros
de los viejos poetas
que como yo
le soplan versos
inagotables a su soledad
y esa lágrima fue un camuflaje
de inefables alegrías
allí estaba la sabia aceptación de los locos
allí el infinito instante presente
prolongándose por la eternidad
en la elocuente
obviedad del misterio
gracias
no puedo decir más que gracias
quizás tenga la suerte
de ser una mosca en tus labios
cuando la muerte te arrope
con su inevitable tibieza final
Miguel R. B. 03/03/2013
como un cínico incendio de circo
que arrasó con toda la inutilidad
del sufrimiento
y en ese patético llanto
se ahogaron todas las esperanzas
y de sus verdosos cuerpos flotantes
brotaron mariposas de luz
que me indicaron el verdadero camino
por fin y de nuevo la intemperie
cómo la extrañaba
esta esencial locura sin horizontes
que agiganta mi alma
desatándola de todos los límites
no necesito de nada ni de nadie
ni siquiera de mí mismo
a la hora de la muerte
ni nuestra tumba será compañía
sólo dejaré caer las semillas
y me iré como un viento anónimo
haciéndole cosquillas
al milagro de la existencia
despeinando a los niños que corren
por las plazas
levantando los vestidos
de las chicas enamoradas
haciendo volar los sombreros
de los viejos poetas
que como yo
le soplan versos
inagotables a su soledad
y esa lágrima fue un camuflaje
de inefables alegrías
allí estaba la sabia aceptación de los locos
allí el infinito instante presente
prolongándose por la eternidad
en la elocuente
obviedad del misterio
gracias
no puedo decir más que gracias
quizás tenga la suerte
de ser una mosca en tus labios
cuando la muerte te arrope
con su inevitable tibieza final
Miguel R. B. 03/03/2013
SON TANTAS LAS COSAS
y el llanto se me escapa
como un río inconsolable
y el tiempo se me vuelve
arena sucia entre los dientes
y tu boca que dormita en la distancia
y la fortaleza de tu amor que no se inclina
son tantas las cosas
que tiritan en mi mente
que golpean en mi pecho
oscuros pájaros de sombra
desconfiando de sus alas
siniestras nubes de insomnio
tachando el alegre vuelo
y arrastrando el alma
como delgada sombra transparente
y levantando la cárcel de un castillo
con la leve y triste
materia de estos versos
son tantas las cosas
realmente creo
que deberían unirse
o ser menos
Miguel R. B. 08/05/2013
como un río inconsolable
y el tiempo se me vuelve
arena sucia entre los dientes
y tu boca que dormita en la distancia
y la fortaleza de tu amor que no se inclina
son tantas las cosas
que tiritan en mi mente
que golpean en mi pecho
oscuros pájaros de sombra
desconfiando de sus alas
siniestras nubes de insomnio
tachando el alegre vuelo
y arrastrando el alma
como delgada sombra transparente
y levantando la cárcel de un castillo
con la leve y triste
materia de estos versos
son tantas las cosas
realmente creo
que deberían unirse
o ser menos
Miguel R. B. 08/05/2013
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