jueves, 30 de octubre de 2014

OH YO

Oh yo, marioneta histriónica
de los estados alterados
de la conciencia.
Oh yo, esteta bohemio de mirada difunta
buceando profundo en un océano pop
de pintura en celo.
Oh yo, con tanto peso en mí mismo
que abrí un agujero de gusano
y percibí las perspectivas
de las demás dimensiones.
Oh yo, levantando el ancla de esta espera inútil,
con el fuego renovado en los ojos,
con la música ya aleteando en mi boca.
Oh yo, vete de mí por donde has venido.
Mi esencia acaba de llegar de un largo viaje
y necesita un lugar para
sacarse las botas,
leer un poco,
fumar algo, bañarse y dormir.
Oh yo, lo que vale la pena,
lo que cuesta el dolor.
Andate y dame tu mejor portazo.
Yo me quedaré sin tiempo y sin identidad,
siendo el sexto sentido de la belleza
que juega y destruye en el jardín
como un travieso animal mitológico.
Oh yo,
creo que he vuelto a nacer.
La claridad de esta luz
se nutrió en el pantano de tu heroica muerte.
Miguel RB

viernes, 14 de marzo de 2014

EL LÍMITE EXALTADO

en el centro pacífico de la paciente velocidad
en el fuego ronroneante de mi diario agradecimiento
en la boca inevitable de tus besos
en los trémulos labios de tu pecho florido

yo temblaba y temblaba
como un pequeño pez
sacado de sus aguas

burbujitas de miedo
por la misma cabeza
que hoy sólo tiene cielo

retraté
a dios en los espejos
me oriné
desde lo alto
sobre la minúscula lógica
del lenguaje
reconstruí
la realidad cambiándole el nombre
cambié
los nombres
inyectando ingravidez
en su propio peso semántico
pinté
fantasmas metafísicos
canté
vocablos ensangrentados
recité
hacia mí mismo
en una órbita
desde la cual
a veces
me reconozco

el poema a modo de autorretrato
el poema como tabla de náufrago
el poema
isla flotante
que me aleja
en el mar del tiempo
que crece sin límites

en el límite exaltado de la purísima locura
en la implacable alegría de las cosas porque sí
en la alfombra de silencio desplegada hacia la luz
en la milagrosa suma final de los instantes

yo temblaba y temblaba
como un pequeño as
sacado de la manga

yo vibraba y vibraba
en el centro del fuego
bien alto en la montaña

se retrató
la luna
en la superficie nocturna del lago
y anocheció
en mis ojos
cuando comprendí
la intimidad espiritual de toda correspondencia



Miguel R.B.

viernes, 31 de enero de 2014

*

A veces me siento tan desapegado de todo
que ando por ahí parecido a un fantasma,
o a un campo así lejísimo de noche,
o a un rojizo atardecer de almanaque.

Por ahí me siento tan maravillosamente nada
que me olvido mis egos por todas partes.
Dejo mi ego intelectual apoyado en alguna novela
festivamente anárquica.
Se me engancha y se me sale mi ego emocional
en algún verso dramáticamente estúpido 
de la adolescencia.

Y ando tan despistado que en vez de los fideos
meto en la olla mi ego corporal
condimentado con sus necesidades
y mi ego sexual condimentado con deseos.

Entonces me pierdo en la alienante
contemplación del vapor, sólo el vapor,
únicamente el vapor y mi inquietud
espiritual de trascender 
el maldito vapor.

Así que siempre es casi
porque casi siempre hay algo más.
Otra finísima capa mentirosa
prometiendo ser la última.

Más vapor.
Más vapor
que hoy almorzamos luz a los cuatro egos.



Miguel R. B.

*

Como un río veloz de milagrosas experiencias.
Como un pulso infinito en su fuga alucinante.
Como un ojo brillante ante los grandes misterios.

Como un cardíaco sol de luz escarlata.
Como una creación-creador-creado-creando.
Como una verdad bien abierta de piernas.

Como un animal y un loco y un poeta y un chamán.
Como un zentozoide en el óvulo de la nada.
Como estos versos que maquillan mi idolatrada locura.

Como un ser humano.
Como un hombre.
Como una criatura
sin más adorno
que estar siendo.



                              Miguel R. B.

jueves, 30 de enero de 2014

*

Recuerdo que el sol me llevó de la mano
hacia un patio repleto de luminosas delicias.
Recuerdo el fuego quemando todo lo innecesario
que había en mí.
Recuerdo el viento echando hacia la nada
las cenizas de mis más inútiles conceptos.

Después me nací como desde afuera,
observando impasible mi nacimiento.

Y cada vez que me siento mal
recuerdo que ya he estado (y estaré)
donde todavía no sé,
donde creo que saber
es antigua enfermedad.



                                    Miguel R. B.

jueves, 23 de enero de 2014

*

Nosotros que fuimos coronados por la bohemia
y habitamos por un tiempo en el caos
más fértil del catálogo.
Nosotros los duendes.
Nosotros los incurables cronopios.
Nosotros los fantasmas de nosotros.
Nosotros que le dábamos luz a las cosas
con la mirada.
Nosotros que empezamos a robar queso rallado
en el kiosco de la esquina
y terminamos robando vino en caja, champán,
cerveza y salames.
Nosotros que vendíamos los veladores y las garrafas
para comprar marihuana o merca o lo que sea
que nos ayude en el ritual 
cotidiano de sacudirnos tanta sombra
como perros mojados que se secan.
Nosotros que dejábamos que el arte crezca
a nuestro alrededor como una vegetación
de luces eróticas para el alma
y de pronto nos vimos en un nido
de poemas, pinturas y música jazz
que se perdía exhausta
en el silencio místico del amanecer.
Nosotros que nos vendábamos los ojos con bufandas
y meditábamos más de cuatro horas
mandando los pensamientos al cielo
metiéndonos las nubes en la cabeza.
Nosotros que nos prometimos el paraíso
y logramos construirlo a imagen y semejanza
de nuestros más poderosos ideales.
Nosotros que al no tener ningún rumbo
los teníamos todos.
Nosotros que al no tener ningún lugar
estábamos en todas partes.
Nosotros nosotros
como yo que continúo en ustedes.
Nosotros nosotros
como ustedes que siguen en mí.
Nosotros los unidos y separados por la misma vida.
Nosotros que como siempre
no pudimos resistir el placer
de romperlo todo y empezar de nuevo.




                                                            Miguel R. B.

*

Nos quitamos la piel,
los músculos y los huesos.
Empujamos nuestros nombres
hacia el olvido.
Con agua y jabón
nos borramos la memoria.

Le soltamos la mano a la esperanza 
y nos paramos con la sonrisa valiente
ante las grandes cosas inevitables.

Entonces no hubo más que un alma,
esa voluntad eterna,
esa intuición,
ese impulso apasionado.




                                     Miguel R.B.

domingo, 12 de enero de 2014

Y EL CORAZÓN ME COMIÓ LA CABEZA

Me abrigué con los espejos.
Me desnudé con las ventanas.
Y el corazón me comió la cabeza.
Salí hacia adentro con el afuera.
Entré hacia afuera con el adentro.
Y el corazón me comió la cabeza.

Fue como morder la arcilla fresca y húmeda
de una música para siempre nueva.
Fue como observar la coreografía de las niñas
que reinventaron el fuego frotando sus miradas.

¿Dónde termina la semilla?
¿Dónde empieza la planta?
¿Cómo sigue la flor?




                                   Miguel R. B.

domingo, 5 de enero de 2014

POESÍA

A veces entra por la ventana 
como una famélica asesina.
Suele irse dando un portazo
haciendo caer todos los cuadros
y todas las explicaciones.

Cultiva palabras en mi boca,
recita imágenes en mi mente
y recorre las ciudades
sacudiéndose el polvo del futuro.

Después, mientras la sangre gotea
de sus músculos colgados al sol,
se detiene en el breve descanso
de un punto final.



                                                                                      Miguel R. B.

jueves, 2 de enero de 2014

VISIONES

De regreso a la inocencia primitiva de mi cuerpo,
chapoteando en la orgiástica espuma de mi sangre,
anclado en la eufórica voluntad de mi destino,
como un ojo lúdicamente desnudo
rodando en las sedas sensibles del tiempo.

De regreso al fuego refrescante de los infiernos domésticos,  
alimentándome con el hambre cobarde de los otros,
teatralizando mi desnudez
mientras juego a atrapar
la sombra de los cuervos.

Qué profunda esta esencia.
Qué pacífica velocidad.
De regreso,
asomado a mis ojos,
no dejo de asombrarme.



                                       Miguel  R. B.

sábado, 28 de diciembre de 2013

CASTILLO DE NAIPES


Mi sueño es el instinto de la curiosidad manchándose las manos.
Mi sueño es de ojos abiertos que vagan mareados como faroles
por la superficie de un mar que parece repetirse.
Mi sueño no me engaña porque de pronto un iceberg,
una isla,
un náufrago dibujando un nuevo idioma en la arena,
un barco grande como la luna que se hunde abrigado de gritos
en la fría noche infinita.

Para el arte no existen los desiertos porque lo puebla todo
con sus imágenes que brotan desde ese origen olvidado a fuerza de vida.
Para el arte no existe el arte porque se sacude esas palabras
como un perro mojado que es fiel al siempre anónimo impulso original.

Entonces la nada se convierte en algo:
una palabra, dos consonantes, dos vocales repetidas…
Me cuelgo un poco y dejo elevarme un instante por el sentido.
Sólo para el placer de soltarme
y volver a caer en el derrumbe silencioso de un castillo de naipes.

Mi sueño me sacude de los hombros para despertarme
pero en cuanto abro los ojos somos uno de nuevo.



                                                                                                 Miguel R. B.

martes, 14 de mayo de 2013

SANGRA EL SOL

sangra el sol
moribundo
en el horizonte

con las vísceras
cargadas de últimas veces

sobre mi corazón
que también sangra
sus ríos de abrazo
sobre el sol

y mi angustiosa sangre
que no se detiene

sangra el sol
enamorado
de su ceniza


                     Miguel R.B. 14/05/2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Y ESA LÁGRIMA

y esa lágrima fue la libertad
como un cínico incendio de circo
que arrasó con toda la inutilidad
del sufrimiento

y en ese patético llanto
se ahogaron todas las esperanzas
y de sus verdosos cuerpos flotantes
brotaron mariposas de luz
que me indicaron el verdadero camino

por fin y de nuevo la intemperie
cómo la extrañaba
esta esencial locura sin horizontes
que agiganta mi alma
desatándola de todos los límites

no necesito de nada ni de nadie
ni siquiera de mí mismo
a la hora de la muerte
ni nuestra tumba será compañía
sólo dejaré caer las semillas
y me iré como un viento anónimo
haciéndole cosquillas
al milagro de la existencia
despeinando a los niños que corren
por las plazas
levantando los vestidos
de las chicas enamoradas
haciendo volar los sombreros
de los viejos poetas
que como yo
le soplan versos
inagotables a su soledad

y esa lágrima fue un camuflaje
de inefables alegrías
allí estaba la sabia aceptación de los locos
allí el infinito instante presente
prolongándose por la eternidad
en la elocuente
obviedad del misterio

gracias
no puedo decir más que gracias
quizás tenga la suerte
de ser una mosca en tus labios
cuando la muerte te arrope
con su inevitable tibieza final


Miguel R. B. 03/03/2013

SON TANTAS LAS COSAS

y el llanto se me escapa
como un río inconsolable
y el tiempo se me vuelve
arena sucia entre los dientes

y tu boca que dormita en la distancia
y la fortaleza de tu amor que no se inclina

son tantas las cosas
que tiritan en mi mente
que golpean en mi pecho
oscuros pájaros de sombra
desconfiando de sus alas
siniestras nubes de insomnio
tachando el alegre vuelo

y arrastrando el alma
como delgada sombra transparente
y levantando la cárcel de un castillo
con la leve y triste
materia de estos versos

son tantas las cosas
realmente creo
que deberían unirse
o ser menos


Miguel R. B. 08/05/2013

martes, 7 de mayo de 2013

PERMÍTEME

la tristeza me crece desde el núcleo del corazón
desde la boca del estómago
y de los poros de la piel
como un delgadísimo sudor metafísico

la tristeza salta hacia mis ojos
y una vez en mi boca
me muerde los labios

la tristeza me pone el corazón en la garganta
y congela mis manos
que caen a un lado
para quebrarse
por el propio peso de su inutilidad

permíteme decirte
que más allá del poema
tras el sensible telón de palabras
estás leyendo a un hombre

permíteme extrañarte tanto
permíteme lo absurdo y lo sentimental
permíteme la ridícula idea
de querer morir en tus brazos
con mis lágrimas volviéndose el pan
que no supe conseguir

permíteme la inmortalidad
de quedarme en tu corazón


Miguel R. B. 07/05/2013

lunes, 6 de mayo de 2013

FAROLES DISTANTES

Pienso en tus ojos
y son dos faroles distantes
que no me dejan dormir.

Imagino tu boca
y es un mar de ausencia
que me traga tristemente.

De a pequeños sorbos
me emborracho con la madrugada,
buscándote como un ciego
mientras el corazón
se me enfría en las manos.

Mi deseo de vos es un fantasma
que asustó a todos mis niños
y dejó la casa sola.

Pienso en tus ojos
y son dos faroles distantes
que no me dejan dormir.


Miguel R.B. 02/03/2013

lunes, 22 de abril de 2013

POR FIN ME HE VUELTO LOCO


Ven, dulce locura, y posee mis sentidos.
Muérdeme con la violencia de tu alegría.
Ven, dulce locura, y despierta lo dormido,
inunda mis venas con salvaje osadía.

Cuando era niño te amaba con inocencia.
Ya más grande te busqué en todas las sustancias.
El ego me creció con todas sus dolencias.
Ven, dulce locura, y devuélveme a la infancia.

Ven, dulce locura, destruye las barreras
que pone la mente entre el afuera y adentro.
Medita en mi interior volviéndome una esfera
después de ubicarme en mi más profundo centro.

Sé que llegarás cuando ya no esté a la espera,
ya cuando abandone la búsqueda de todo.
Ven, dulce locura, suelta todas las fieras.
Ven con la libertad, tu hermana, codo a codo.

Vengo cansado de la idiotez del entorno,
los seres oscuros que están fuera de foco.
Y déjame decir “todo me importa un corno”.
Y déjame gritar “por fin me he vuelto loco”.



Miguel R. B.

viernes, 19 de abril de 2013

MIS PALABRAS


mis palabras corren
como caballos salvajes
por las playas que el mar besa con su espuma

mis palabras vuelan quietas
como el pájaro de nieve
que en su helada blancura congela el tiempo

mis palabras son adaptables
como el hombre de agua
que toma la forma del lugar que lo contiene

mis palabras son tuyas
cuando anidan en tu oído
como pájaros mentales en el cielo del poema


Miguel R. B.

martes, 16 de abril de 2013

LITTLE BANG


La última bocanada de tabaco se empantana en el bostezo
mientras la noche se derrama como petróleo de estrellas.
Esto es la voluntad de lo espontáneo, la intención de lo intuitivo.
Esto es levantar el velo nupcial del absurdo
y meter lengua en su huracanada boca inconsciente.

Pego interrogantes en el mundo como un terrible infante
que llena de stickers la heladera y los muebles.
Nunca quise pensar y nunca pienso en querer.
El impulso que me mueve es el de salir a jugar
afuera del ego y estudiarme desde allí
como abriendo un sapito en la clase de biología.

Imágenes al azar.
Imágenes al por mayor.
Imágenes eyaculadas desde mi centro más lúdico.
El poema es una puerta y los vocablos sus ventanas.
Una digna casita donde me mudo los domingos
para amueblarla de angustias y alegrías
y todo el cruel abanico de emociones humanas.

Desde el mismísimo big bang se desató una cadena de causas y efectos
que muchísimos años después dio lugar a que mi cuerpo florezca como
una flor vaginal entre las piernas de mamá.

Todo es un milagro.
Todo es sagrado.
Todo es mental.

Un pensamiento siempre genera un sentimiento.
Un sentimiento nos impulsa a una acción.
Esa acción siempre tiene un efecto.
Ese efecto es nuestra circunstancia.
Y esa circunstancia es la realidad
de la cual se alimentan nuestros sentidos
para producir más pensamientos.

Escapar de ese círculo o rueda o lo que sea es imposible.
Pero creo que como seres inteligentes nuestra responsabilidad
es entender el mecanismo y usarlo para nuestro propio bien
que necesariamente se convertirá en el bien
de todas las personas que nos rodean.



                                                            Miguel R. B.

CREACIÓN


La creación se despliega como un aletazo de doble filo.
La creación se desenvuelve como una alfombra roja
que invita por igual a pies descalzos,
zapatos o pezuñas.
La creación es un manto de proyecciones mentales
para cubrir todas esas cosas que tiritan de vacío,
para cubrir la nada con la invención de la nada,
para cubrir el todo
con el descubrimiento de la unidad.

La creación hace brotar toda su infinita fauna,
estira sus árboles hacia el sol,
se infla en el aire
formando nubes y sublimes paisajes
que lloran para nutrir su tierra.

La creación se mira a sí misma
y se admira y se asombra
con nuestros propios ojos.
Nuestros ojos son espejos
donde todas las mañanas
ella peina su místico orgullo
y su inefable belleza.

Cada ser humano es una apertura de su conciencia,
un poro de su piel, un glóbulo enloquecido
que fluye en el río cuántico
de su sangre burbujeante.
Y así como la vela que se apaga enciende la oscuridad,
todos nos suicidamos con la vida
para darle nacimiento a otros muertos,
a otros universos que todavía
no sabemos imaginar.



                                 Miguel R. B.