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domingo, 28 de noviembre de 2010

NO TITLE





entre libros y guitarras eléctricas
me muevo
ante cuadernillos con mi vida entera
espero pacientemente
entre tu aliento fresco y tu mágico silencio
logro extasiarme
entre grandes hojas con dibujos de colores
vuelvo a ser un niño
entre física cuántica y budismo zen
vuelvo a dejar que la realidad me sorprenda

psicodélico
sonriente
amigable
relajado
buen humor
siempre haciendo

aceptando
dando porque sí
renunciando
abandonando
siendo parte
esperando
agradeciendo
meditando

entre gatos que duermen sobre almohadones
entro en frecuencia felina
entre perros que juegan bajo mi caricia
exhibo mi ternura
entre tanto entre nada que no entre sin el todo
existo y fluyo y tomo formas de acuerdo a los sucesos
nada quiero sino olvidarme de un ego que algo quiso
nada quiero sino esta palabra
este verso bajándonos
con irregular cadencia
a la palabra final






viernes, 9 de abril de 2010

LA PIEL QUE UNE Y SEPARA




El dolor y el placer no existen por aparte.
Todo existe sólo en relación a las demás cosas.


Llorar de alegría es un buen ejemplo para este caso.
Lástima que tanto llorar como alegría son sólo palabras.


Ahora tengo sueño y sólo seré un hombre que duerme.


Qué maravilloso es ir apagando las luces de la casa,
una por una...
una por una...









domingo, 4 de abril de 2010

BARCO DE PAPEL





Como un barco de papel

que se aleja del niño

metiéndose en su pupila.




viernes, 2 de abril de 2010

SUMI-E



Esto, sea lo que sea, crece por sí mismo.
Si le salen alas vendrá el cielo.
Si le salen uñas ya es la tierra.

Esto es lo más natural que puede suceder
donde todo suceso es naturaleza.
Aunque diga "basta" no me detengo.
Aunque grite "oscuridad" las cosas no se apagan.

Esto, sea lo que sea, simplemente es.





miércoles, 31 de marzo de 2010

NO QUIERO

No quiero esperanzas.
No quiero un futuro estable.
No quiero una idea fija de mí mismo.

No quiero arrepentirme del pasado.
No quiero planear para mañana.
No quiero ansiedad por lo que no existe.

No quiero la eternidad.
No quiero obsesionarme con salvar mi vida de la muerte.
No quiero vivir en la proyección de ideales culturales.

No quiero dualidades.
No quiero más palabras.
No quiero absolutamente nada.

Sólo un triciclo bajo el pincel zapatero del albor eléctrico
que grazna vómitos sedosos de tiempo rajado por el bostezo
pesado de barro que cantaron los duendes creadores.





martes, 16 de marzo de 2010

NOSOTROS ÉRAMOS LOS NIÑOS

nosotros éramos los ñiños sin bozal que inhalaban pegamento
en habitaciones aturdidas de metal industrial con ginebra robada ardiendo en el estómago
nosotros rompíamos los vidrios de la escuela a la madrugaba y dibujábamos feroces pijas con aerosol en las puertas de las capillas
nosotros éramos los niños que le tocaban el culo a las chicas del otro curso en la fila del kiosco escolar
nosotros éramos una manada de mugrientos punks que usaban la misma puta y rota ropa todos los putos días
nosotros no soñábamos con un carajo y sólo pensábamos en emborracharnos para al otro día ver los moretones y saber a quién lo patearon más fuerte
nosotros éramos castigados con revenques cuando algún campesino nos descubría robándole las gallinas para el guisardo entre amigos
nosotros vomitábamos petróleo ante la mirada decepcionada y triste de nuestros padres
nosotros nos apagábamos cigarrillos en las muñecas y nos hacíamos cortes en los brazos con botellas rotas de licor de anís
nosotros nos íbamos a beber vino al cementerio recitando obscenidades y manoseando a las chicas en los nichos vacíos
quizás fuimos nosotros los que orinaron sobre el cráneo de tu abuela y le hicieron un peinado punk martillándole clavos oxidados
nosotros falsificábamos las notas de nuestros padres para faltar a las clases de educación física
nosotros teníamos la culpa pero también la falta de arrepentimiento
nosotros éramos los niños salvados por el fracaso
nosotros lo podríamos haber hecho peor



viernes, 8 de enero de 2010

LA ESCENA Y EL ESCALOFRÍO




Te voy a meter perversión hasta que tu ulcerada conchita vomite corrosivas canciones de crimen y locura. No voy a tener piedad y voy a dar vueltas por el cuarto toda la noche, cocinando brebajes mágicos y poniéndome los guantes de plástico amarrillo. Así escribo y así te voy a penetrar: qué más da. No hay más remedio. No hay más enfermedad.

Hacés bien en tenerme miedo porque nada da más miedo que alguien que ya no le teme a nada. Boo! Putita de cuarta. Boo! ¿Nunca aprendiste que todo arte y toda belleza se aprecia más tras el lente del cinismo? ¿Tanto te metieron en el culo los buenos modales, las modas idiotas y la creencia en un bien colectivo?

Despertate del todo o tragate otro valium y dejame de joder. Mientras tanto voy a entalcar todo tu cuerpo dotándote de una palidez cadavérica. Mientras tanto voy a dibujarte enormes ojeras con un marcador tóxico que te hará saltar las lágrimas. Mientras tanto voy a volcar sangre bajo tu nariz. Mientras tanto voy a colgar una etiqueta con tu nombre en el dedo gordo de tu pie derecho. Ya estás desnuda y respirando como si no lo hicieras, mi bella insomne haciéndose la dormida. Mientras tanto voy a hacerte el amor como si fuera despedida, como si por fin estuvieras muerta. Y tras eyacular voy a terminar el cuento como dijiste que te gustaba: llevándome el revólver a la boca y manchando las paredes rosadas de tu cuarto. Oh, mi amor, nuestra escena del crimen. Salvaje.



lunes, 28 de diciembre de 2009

GOLPEAR LA CABEZA AQUÍ


A veces es tan extraño ser yo mismo. Es como habitar un vehículo que se oxida lejos de que la gente conozca su potencial. ¿De qué mierda me sirve estar sentado frente a la computadora escribiendo todo esto? Nada. Nada. Tres veces nada. Ojalá ser poeta sea tan maravilloso como solemos ver en esas ridículas películas francesas. Pero la verdad es que esto tiene un costado realmente nocivo, un filo sucio lleno de enfermedades listo para rebanarnos en el primer descuido. Y si algo tenemos en común los poetas es que somos descuidados, sucios, viciosos, promiscuos, irrelevantes y totalmente prescindibles para el resto de la sociedad. Excepto los malos poetas, esa gente universitaria llena de títulos que necesita reunirse con animales de la misma calaña y hablar de tropos y contextos y paratextos y demás sutilezas de la miseria explicativa. Esa gente que cree escribir con compromiso social y político. A la mierda la sociedad y la política, esas cosas están sí o sí en los temas y en los estilos. No hay nada peor para un poema que hacer explícitas esas mierdas y creerse inteligente por un uso pedante de la arrogancia. Me dan ganas de vomitar, ganas verdaderas de mostrar que la poesía es algo íntimo y cotidiano, una necesidad física con la que la mayoría de las veces somos castigados, una forma de funcionamiento cerebral que va más allá de nuestra voluntad. Porque si realmente sabría qué decir lo diría de una vez resumiéndolo lo mejor que pueda y olvidándome de cultivar ojeras e insomnio mientras me ahogo en papeles saturados de palabritas que sólo dan inicio a más palabritas. Y quizás se trata todo de eso: decir con palabras lo que de antemano sabemos que no se puede decir con palabras. Pero decir, no explicar o entender, simplemente decir, largar la serpiente que se nos retuerce en la garganta después de haber defecado ácidas y oscuras ideas en nuestro estómago. Aunque quizás me equivoco. Aunque tal vez mañana esté diciendo todo lo contrario y acomodándome la corbata ante nerds sin vida social que en teoría entienden de lo que hablo. O ante pelotudos que se creen artistas porque usan ropa extravagante, consumen drogas psicodélicas y están a años luz de tener algún trabajo o responsabilidad. Mierda sobre mierda fornicando bajo mierda. Yo entiendo porque ya fui millones. Yo no entiendo porque de esos millones que fui no hubo ninguno que en el fondo no sea un perdedor sin esperanzas o ambiciones. Sólo quiero terminar con esto pero la verdad es que me la paso improvisando, me dejo llevar más por la música del teclado que por el sentido literal de mis vocablos. Basta. Necesito alguien que me diga basta. Sólo de esa forma puedo no hacerle caso, rebelarme y volver a empezar todo de cero. A veces es tan extraño ser yo mismo. Esta noche, por ejemplo, casi las tres de la mañana con un ventilador a los pies, en calzoncillos y volviendo a sentir esa dulce y solitaria erección. ¿Dónde están las musas que nos prometieron? Pero no todo está perdido. En cualquier momento llega mi hermosa chirucita que sabe hablar de otra cosa, que sabe devolverme al mundo real de la carne, el sudor, la sangre, el éxtasis y la desesperación. Por eso no busquen poesía en la poesía de salón. No busquen literatura en la literatura que usan como modelitos para que todos los malos escritores clonen un estilo rebuscado. Por favor no caigan en esas trampas. Esas son sólo manifestaciones. Estas son sólo manifestaciones. Nada que puedan encontrar en un manual. Nada que ya sepan hacer. Sólo el viento en sus cabezas cuando por fin se puede lograr no pensar en nada diciéndolo todo. Y después que bostecen en tu tumba hasta que las raíces de las flores que te dejan abracen tu cráneo con ternura. Puro delirio de grandeza. Puro terror a la mediocridad. Como siempre, pura paranoia de perdedor, del mejor perdedor.




lunes, 7 de diciembre de 2009

COSA DE TERMINAR EMPEZANDO SIN FINAL NI PRINCIPIO



...mierda, viajado, puesto, dado vuelta, duro, a años luz de esas realidades colectivas que la gente sella con un pacto social. Qué patético enjambre de monos mal clonados. Entonces me desperté entre toses divinas y arcadas en tango con dulces puntadas en los órganos internos que seguían el ritmo de mi sabroso abandono. Alrededor sólo había botellas vacías de vodka, ceniceros llenos, preservativos cargados y goteando desde la paleta del ventilador de techo. También vi latas vacías de picadillo surfeando olas de vómito escarlata. Me senté, así desnudo como estaba, y agarré mi cuadernito secreto poblado de posibles indentidades. Es verdad que la literatura, el acto creativo de escribir, puede ser muy bueno para despejar la mente. Por supuesto que también me comí un puñado de tripis. Qué maravillosa vida que tengo por delante digo después de pasar dos horas frente al espejo mirando mis pupilas y la psicodelia natural del iris. Estaba en eso, sea lo que sea, cuando golpearon la puerta. Una hippie entró corriendo a mi cuarto, echando humo rancio de tabaco húmedo, oliendo a sexo y licor de menta, insomnio y desesperación. Le dije que se tranquilice pero ella no paraba de hablar, de decir que estuvo siglos encerrada en el baño, que recordó cosas horribles de la infancia, que realmente necesitaba escribir la palabra púrpura en la frente de todas las personas con pantalones cortos. Le aconsejé valium, le serví vino tinto, le recomendé marihuana, le hablé de ir a vender algunas guitarras y comprar mescalina o éxtasis. Ella estuvo completamente de acuerdo y mientras se desnudaba dijo que sería buena idea poner algo de Hendrix a todo volumen. Yo me reí casi hasta la muerte y creo haber dicho que me sentía como un poeta beat en un poema de Allen Ginsberg. Entonces nos abrazamos entre cálidos besos, hicimos el amor como todas las mañanas y tomados de la mano compartimos las mismas alucinaciones diciéndonos wow en el oído. Nunca más fuimos tan felices como ese día. Mentira, esto cada día se pone mejor. O peor, que es como quizás lo ven ustedes. Pero ya no importa nada. El punto es que las cosas se ponen, como si fueran un calcetín hecho...







Miguel Rafael Benitez (Premio "Letras del Futuro" a la estupidez más grande escrita por el hombre) nació, como muchos de sus contemporáneos, completamente desnudo. Actualemente vive el presente. O dependerá de en qué momento se lea esa oración ¿no? Por ejemplo, en el transcurso de ésta ya todo cambió, y ahora sería: Actualmente, se fue al baño.



domingo, 6 de diciembre de 2009

LÉXICO CERDO




Caligrafía tóxica de contusión primaria alimentando cerdos con trozos a la sangre de supuesto pecado. Sexy púber dormitando bajo el calor maternal de su fiebre uterina. Déjame vivir un tiempo bajo tu vestido y tu vagina saldrá recitando envidiables poemas por los lánguidos techos borrachos de un París imaginario.

Hazme el blanco de tus torturas y electrifica la zona húmeda de tus calzones. Olfatea mi generoso obsequio desesperado y dibuja gatos egipcios en mi pecho con un cuchillo de cocina. Ojalá supiera nombrar mariposas y hadas vírgenes muertas de aburrimiento. Pero me enamoré de tu perversión y de tu osada libertad que está lejos de ser un futuro patrón de medida.

Imaginame.
Imaginate.
Imaginanos.

Un poeta fetal ahogado en su tubo de ensayo con errores de ortografía.
Un poeta que se caga en los pantalones a la hora de escribir su nombre bajo tanto caos.
Un poeta que camina en clazoncillos viendo manchas rojas y azules en las paredes.
Un poeta que de verdad podría seguir así toda la vida,
manteniéndose fiel al ritmo inefable de la hemorragia,
mintiendo la honestidad falsa desde una verídica ficción.

Irreversible.
No sé si me entendés.
Irreversible.

Por ahora te susurro vaselina al oído floreciente mientras mi aliento empieza a apretarte un poco el cuello. Rubén Darío escribiría cisnes y lagos, tristezas de vino y amplias reflexiones socio-políticas con palabras en desuso (ahora).

Las agotadas manecillas se apoyan en el número más cercano como genios-minusválidos-sociales en la barra de un bar ronco y humeante.

No hay vuelta atrás
ni giro adelante.
Sólo hay torbellino.
Sólo hay tu sádica sonrisa
que me rompe a besos.


sábado, 5 de diciembre de 2009

PALABRA BELLA DURMIENTE



























Palabra bella durmiente,
quedó espanto en la vigilia.
Al sueño no se le miente,
soñar es ego-zoofilia.

Gris palabra en duermevela,
va el deseo despejando.
Es un barco aterrizando
donde avión que ya no vuela.

Palabra bella durmiente,
tan anclada y sin sentido.
Tiro todo hacia la suerte
y el embudo es bienvenido.

Oh putita de ojos mudos.
Tacos alltos para el ego.
Tan solitos y desnudos
en tu sueño me despego.

Yo no digo todo esto,
es producto de la rima.
Hago el tiro y siempre encesto
la palabra que combina.

Palabra bella durmiente.
Ya no quiero que despiertes...
que el poema se termina...




martes, 24 de noviembre de 2009

SEGUIME LA CORRIENTE O QUEDATE PEGADO



Me saqué la cabeza con cuidado, la metí con cuidado en la funda de la almohada y la reventé a golpes con un palo de golf hasta que todas las ratas, las serpientes y los insectos salieron corriendo llevándose encima el susto de sus vidas.

Me saqué los dientes con pinzas y fabriqué con ellos un adorable pianito que recitaba cursis poemitas musicales.

Llené cuartos y cuartos de vómito hasta no dar pie y buzear por ahí alucinando con submarinos de salchicha y huevos fritos que eran platos voladores que guardaban celosamente toda la inteligencia extraterrestre.

Me masturbé hasta la agonía por noches enteras hasta tener revelaciones trascendentes de índole existencial.

Vagué por ciudades desconocidas licuándome el cerebro mientras llevaba semanas sin comer, sin dormir y sin ni siquiera bañarme.

Puse sangre y puse miedo y fascinación en los ojos de todas las personas que me miraban, y sin pedir demasiado a cambio, sólo que me soporten hasta que por fin me desmaye o algo así.

Encontraba el amor la misma noche que lo perdía pero perdía la noche con otros amores que no encontraba.

Por eso y otras cosas me saqué la tapa de los sesos y eché litros de kerosen junto con helado granizado y brea caliente con astillas de madera noruega.

Y ahora, ¿me harías el favor de arrojar un fósforo encendido?


lunes, 16 de noviembre de 2009

CASTILLO AMARILLO




Había un castillo amarillo que roncaba a las orillas del canal por donde pasabas derretida como plástico de carne. Había momentos que se abrían como flores cardíacas dejándonos desprovistos de tenedores afilados. Por eso repito que mis besos son de humo líquido cuando los sentidos cambian el turno para poder volver a casa y animar el aniversario de su parto.

Nitroplasma de neuropsicótico
esbozo químico a los cuatros tiempos.
Duermevela desatada de la fiebre-plomo
a la cual siempre se le terminan
enredando los cables equivocados.

Estoy orinando en el espasmo lindante de toda cordura.
Este es el estado de mayor pureza, la vida sin programas instalados, la muerte sin ideas o esperanzas de salvación.

Plenitud, barquitos de papel en la cuneta, pelotas de playa con temas psicodélicos.
Toc, toc.
¿Quién es?
¿También yo del otro lado?
¿Cuál es la respuesta?
¿Cuál fue la pregunta?

Filosofía de vida: me importa una verga.
Filosofía de muerte: me importan dos.
Si así es el viaje de ida ya les digo hasta nunca jamás.

Poesía electro-punk en el aliento de mi dark queen que sostiene con notoria ebriedad su copa roja de líquido amniótico on the rocks.

Y así nos vamos dando cuenta que lo que mejor nos sale es perder el tiempo. Y así nos vamos dando cuenta que en todo baño con bidet debe haber toallas marrones.

Caca, sí, saludable y feliz caca.
Caca en culitos que ganaron premios al espanto.
Caca entre piernas lisérgicas que cambian de color
al ritmo huracanado de flatulencias musicales.

Pero estaba hablando de un castillo amarillo, de una sapita convertida en ninfómana, de pasar el día saltando entre precarios puentes de madera y cocodrilos asirenados que en este punto ya gritan basta.

Toc, toc.
Todavía no hay nadie.
Toc, toc.
Sal y limón.
Toc, toc.
No pienso volver.
El castillo amarillo ya empieza a existir.




domingo, 15 de noviembre de 2009

ALUCINANTE




Ahora que me paseo como un turista en el costado orgiástico-emocional de la ezquizofrenia.

Las puertas han sido abiertas con espasmódicas patadas liberadoras de tensión dramática.

He asistido a mi funeral y he puesto un puñado de moscas en mi boca. He recobrado la infancia, su gracia, su capacidad de fascinación, su constante sentido de novedad ante los simples mecanismos de la vida.

Y no nos olvidemos que la muerte está borracha de vodka en el cuarto contiguo, olfateando nuestras viejas fotografías, bebiéndose toda la juventud mientras la mano se le pierde en la pollera.

Pura felicidad, hermano. Pura felicidad.

Escalofríos orgásmicos aterrizando en mi piel años luz más perceptiva que antes. Una náusea sensual similar al enamoramiento, las clásicas mariposas estomacales.

Si no sabés improvisar no sabés una mierda.
Algo así.
La canilla transformada en río.
La vida entera devuelta a su condición de milagro.

Porque estas palabras son las primeras que llegan.
Porque este tipo de palabras son las últimas en irse.

Sólo ellas son las protagonistas de nuestros sueños, de nuestras perversiones más secretas, de nuestros olvidos de mentira, de nuestro idioma individual en donde por desgracia muchos pasan por extranjeros, por forajidos bajo llave que se dañan a sí mismos.


Lo demás son visiones fantásticas y un entendimiento existencial que no entra en el molde de
la lógica linguística. Sin embargo también es poesía, o quizás lo es por eso mismo.


sábado, 15 de agosto de 2009

NO LLORES POR MÍ, ANGELINA!



No llores por mí, Angelina. Prometo prepararte esos sanguchitos de lengua a la vinagreta que te gusta desayunar, con chocolatada, chorizos al dulce de leche y jugo de cebolla. No llores por mí, Angelina. Esta noche podemos hacer una orgía de drogas en la casa de un amigo dealer que le presto el auto su tío proxeneta que es cuñado de un director de cine que vaya si sabe sobre poner poesía visual en cada una de sus tomas. Eso sí, hay una escena de sexo pero no es la escena por la escena, es todo muy artístico, una escena que intenta expresar pornografía sucia cargada de enfoques morbosos que funcionan bajo una lasciva dialéctica desesperada. No llores por mí, Angelina. Lo estuve pensando y no, no tengo problemas en disfrazarme de caperucito rojo para hacer el amor contigo, ni de que nos bañemos en sangre de conejos negros escuchando música medieval. No llores por mí, Angelina. Por favor, yo hago todo lo que quieras, no hay nada que me parezca raro o desconocido. Y como dijo el Che, "Hasta hollywood, siempre".

sábado, 25 de julio de 2009

INVITACIÓN AL DELIRIO


Esto, definitivamente, es una invitación al delirio. Lo que propongo es librar la imaginación de cualquier atadura conceptual, o en el mejor de los casos, sobrecargarla de conceptos hasta que cada uno tenga que esforzarse para resaltar, exagerando así sus atributos, amplificando sus voces, resonando como algo mejor de lo que en realidad es: un tipo que no puede parar de maquinar ideas, de sustituir la realidad por otra más conveniente, más a la moda con su vulgar y divagante forma de ver el mundo.

Digámoslo de otra forma: o sabés improvisar o no sabés una mierda. En la vida real no hay ensayos, segundas tomas, arreglos de estudio o versiones remasterizadas. Y eso es lo que hago: inventarle un pasado a la primera palabra que escribo para que desde el presente que le doy pueda tener un futuro propio que yo mismo desconozco. ¿O acaso pensabas que un tipo como yo va a quemarse las pestañas pensando "seriamente" las cosas que escribe? No me parece, porque esto no es un trabajo, es una necesidad, un divertimento mental, una digestión psicológica de traumas bien disfrazaditos.

Escribir cualquier palabra. Por ejemplo la palabra "elefante". ¿Qué pensamos cuando vemos esa palabra escrita? ¿Qué imágenes aparecen en nuestras cabecitas? Podría ser algo sobre la buena memoria, algo sobre áfrica, algo sobre la selva, algo sobre un circo en una selva en el medio de áfrica que lucha para que su legado artístico quede en la buena memoria de su gente. Y así animarse a seguir hablando, aceptar la invitación al delirio, olfatear la tarjeta de entrada, sentir las letras en relieve que dicen "intemperie del sentido", dar el primer paso y aceptar esa copita, ese dulce licor de cianuro que nos revelará el misterio de los misterios. Porque no sé ustedes, pero si me encuentro a la muerte por ahí, yo la invito a bailar un tango.



sábado, 18 de julio de 2009

NI LA MÁS PUTA Y NI LA MÁS SANTA IDEA.



Repite conmigo: este es el mejor blog al que he entrado en toda mi puta vida. Oh sí. Oh sí. Este es el mejor blog al que he entrado en toda mi puta vida. Es una explosión volcánica de creatividad pura, de rebeldía ensimismada, de espasmódicas ocurrencias que de pronto empiezan a tener vida propia. Oh sí, la puta madre, este blog me da ganas de gritar, de parir, de sangrar, de romperme el alma en las calles, de partirte una silla en la puta cabeza esa que llevás como un adorno inútil. Porque la mayoría de las cabezas son inútiles. Porque a veces es necesario pensar con las tripas, sin medir consecuencias, simplemente dejarse llevar. Aferrarse al inodoro metafísico de nuestro ano existencial y defecar largo y tendido todo el absurdo que tenemos para decir.
Bueno, la pura verdad es que no tengo la más pálida idea de lo que estoy intentando decir. Quzás se deba a que en el fondo no estoy tratando de decir nada. Quizás se deba a que simplemente estoy callándome a los gritos, plasmando una nada donde el lenguaje reniega de su naturaleza para volverse más lúdico, para perder por fin toda practicidad real.
Repitan conmigo: ¿de qué mierda está hablando este tipo? ¿Está loco? ¿Está drogado? ¿O simplemente no tiene nada mejor que hacer?
El punto en cuestión son todos los puntos que le siguen para formar una línea. La base de todo esto es la carencia de base desde la cual aprecio esta vertiginosa caída libre.
Repitan conmigo: esto es un fenómeno social que desde del punto de vista cultural y epistemológico carece de... goyete.